Terapia Acuática USS hizo cierre de proceso de rehabilitación 2018

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Proyecto “Terapia Acuática” de las carreras de Kinesiología y Fonoaudiología de la USS Valdivia entregó una alternativa para mejorar habilidades funcionales y de comunicación, tanto de adultos como de niños con discapacidad.

Finaliza el año y uno de los proyectos de Vinculación con el Medio de la U. San Sebastián que cierra sus actividades -en su quinta versión- es el de “Terapia acuática como medio de inclusión social para personas en situación de  discapacidad”, en que participaron 100 estudiantes, 21 adultos y 24 niños.

La Terapia se realizó en la Piscina Aqua, gracias al respaldo de la Municipalidad de Valdivia, donde asistieron adultos derivados de centros de salud, además de niños de los colegios Inka Poyen, Centro Educacional San Marcos, Escuela Walter Smith y Fundación Integra.

Una de las personas que reconoció el aporte de la iniciativa, en el marco de la certificación del proyecto, fue Patricio Garrido, quien el año pasado -con 51 años- sufrió un accidente cerebrovascular isquémico.

“Estaba en mi empresa Valdilum, el 8 de junio del año pasado. Eran las 19:00 horas y se habían ido todos y tuve fuerza para hacer sólo una llamada, con lo cual me fueron a socorrer. Mi diagnóstico inicial decía que iba a quedar en silla de ruedas. Me derivaron a esta iniciativa y en seis meses empecé a notar cambios significativos, que hoy me permiten caminar”, relató.

“En forma paralela además he tenido trabajo con un Kinesiólogo. Espero que siga este proyecto, que no conocía y que creo debiera tener más difusión, porque cuando uno está enfermo se siente aislado, por lo que junto con la rehabilitación existe una integración social”, remarcó.

Asimismo, Cristina Álvarez, Terapeuta Ocupacional del Centro Educacional San Marcos, señaló que el avance de los niños responde a un trabajo multifocal, que se complementa a la intervención en el establecimiento. “Estoy asombrada con los avances de los niños, sobre todo de quienes fueron a clases de forma permanente, gracias a los estímulos sensoriales que entrega el agua. La mayoría de los menores tienen Trastornos de Espectro Autista (TEA), quienes potenciaron sus habilidades sociales, aumentaron los periodos de atención y conexión con el medio, tanto escolar como en sus hogares”.

Para Eithel Mondaca, estudiante de Fonoaudiología USS Valdivia, quien asistió de voluntario, “fue un desafío personal, poniendo a prueba mis habilidades teóricas y prácticas. Fue una experiencia gratificante, aprendí a planificar y a siempre tener un segundo plan (…) Hay que aprovechar de trabajar tempranamente, no todas las universidades entregan esta opción (…) Gracias a los docentes por las orientaciones y los padres por su tiempo y compromiso. Cuando sea Fonoaudiólogo me gustaría volver a trabajar con ustedes”, comentó.

En tanto, Rommy Bartholomaus, docente de Kinesiología a cargo del proyecto, dijo estar, “contenta por los estudiantes universitarios y su proceso de aprendizaje, porque es una experiencia que los marcará. Demostraron un alto compromiso, cumpliendo con objetivos institucionales como lo es la solidaridad y el trabajo bien hecho”, sostuvo.

Cabe precisar que, las personas que fueron parte del proyecto progresaron en sus habilidades sociales y motoras, mejorando el equilibrio, la condición aeróbica y velocidad de marcha, con lo cual redujeron riesgo de caídas.