Docente USS destaca lectura como espacio de diálogo para manejar emociones de los niños en Pandemia

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En el marco del Día Universal del Niño, en que se conmemora la adopción de la Declaración Universal de los Derechos del Niño (1959), desde la U. San Sebastián relevan el valor de la lectura y la importancia de reconocer en los menores su capacidad de razonamiento.

La lectura tiene múltiples beneficios, desde el desarrollo del lenguaje y la escritura, el permitir conocer distintas realidades, temáticas y promover el desarrollo socioemocional e incluso potenciar el pensamiento crítico, entre otros. Así lo indican desde Pedagogía en Educación Básica U. San Sebastián Sede Valdivia en el marco de la conmemoración del Día Universal del Niño, en que se recuerdan sus derechos, y agregan que junto con velar por su bienestar y cuidados, el fomento lector debe ser un aspecto prioritario a considerar, al ser–justamente- provechoso en el ámbito emocional.

Ahora, y en contexto de la crisis sanitaria que vivimos, la Secretaria de Estudios de la carrera de Pedagogía en Educación Básica de la USS Valdivia, Teresa Vidal, sostiene que, “es fundamental orientar a la comunidad en relación con el impacto socioemocional que implica la Pandemia, en especial cuando los niños y niñas se han visto vulnerados frente a la incertidumbre y el encierro, que conlleva muchas veces cambios de humor”.

Al respecto, la docente recomienda que: “La lectura de un libro permite potenciar los procesos comunicativos que viven las personas, así como también su propia comprensión del mundo y sus dilemas. Es más, en el proceso de lectura entre un adulto como mediador y el niño prima la afectividad y la creación de un momento acogedor y gratificante”.

“Al leer un libro en familia y dialogar en torno a estos, nos ayuda a que los niños adquieran habilidades para reconocer y manejar lo que les pasa, desarrollar el cuidado y la preocupación por el otro, para establecer relaciones positivas”, agrega.

Junto con esto, recalca que la literatura les brinda a los lectores el privilegio de sentir, experimentar, reconocer y proyectarse en las historias. Los niños y niñas reconocen a través de estas historias a sus pares y así mismos, pudiendo comprenderse y comprender a los demás.

“En el panorama actual, nos enfrentamos a una normalidad distinta e incierta, que hace necesario apoyar a nuestros niños y niñas, que les permita comprender y entender esta nueva realidad, respetando su derecho a ser visto como una persona que razona, reflexiona, siente y tiene curiosidad por el mundo lo que rodea”, concluye la académica.

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